Adrián Ferrero y Alberto Acedo, dos emprendedores leoneses, quieren respaldar su teoría de que el vino está vivo y que evoluciona con el tiempo. Para ello han creado la herramienta herramienta  WineSeq, con la que van a estudiar el ADN del vino,  usan las técnicas genómicas más modernas para introducir la enología de precisión en el mundo del vino, según señalaron a Europa Press.

Razonan su teoría de la siguiente forma:  los seres humanos cuentan con una identidad genética codificada en el ADN que les hace se diferentes los unos de los otros, algo que también se extiende a los vinos. Cada uno de estos caldos “tiene un carácter genuino, unas propiedades que le hacen ser único”.

Su proyecto no ha pasado desapercibido, Alberto Acedo es reconocido como uno de los talentos más reconocidos del país en materia de genética. El año pasado, en 2014, les dieron el premio a mejores emprendedores jóvenes por el Instituto de la Juventud de España (Injuve). Y ahora Illumina, una compañía de tecnologías genómicas y secuenciación de ADN estadounidense, van a apostar por ellos.

Son consciente que el mundo del vino tiene gran complejidad ya que en gran parte depende de algunos factores que se escapan a los humanos, como por ejemplo las condiciones meteorológicas; y otros factores que quieren mejorar como la tradición, como siempre hemos dicho es imposible desvincular el mundo del vino de la tradición porque es parte de su esencia, pero estamos seguros de que también hay hueco para la innovación.

El fin de estos dos leoneses es  desarrollar herramientas que permitan conseguir una enología de precisión gracias a las tecnologías genómicas, que además permitan potenciar las características de cada caldo de una manera totalmente natural.

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