La estancia del vino en la barrica es sin duda uno de los momentos más importantes del envejecimiento del vino. La madera cede al vino sus propios taninos y valores aromáticos, que se van fundiendo lentamente con los taninos del vino. Sin embargo, es necesario buscar un equilibro entre ambos : si el vino permaneciera largo tiempo en la barrica, los taninos ásperos de la madera terminarían por derrotar a los aromas originales del vino.

Ya conocemos los beneficios de la madera en el vino; ¿pero que cualidades tiene que tener para que sea tan beneficiosa?¿Cómo se trata esa madera? A continuación os lo explicamos.

Visita41º- Madera

En primer lugar es muy importante guardar la madera con la que se realizará el tonel a la intemperie, hay que eliminar los taninos naturales de la madera “verde” ya que no son beneficiosos para el vino. Son la lluvia y el aire los encargados de eliminarlo. El tiempo que deben estar expuestos hasta su preparación es al menos de dos años.

 

79018d2235b04e1ec5484a884751ca45--660x480

 

2º- El montaje

Por supuesto el montaje es manual, en el mundo del vino lo artesanal sigue prevaleciendo. Una vez la madera esté lista, se clasifica según su tamaño. Una vez seleccionada, se cierra con un cello una parte y poco a poco con calor y humedad el cubero va dando forma a las duelas para poder cerrar la otra parte de la barrica y que las dos queden exactas. Luego comienza la fase del tostado, según las necesidades del bodeguero (si quiere que su vino tenga un sabor más o menos ahumado) se deja tuesta más o menos, se realiza mediante fuego. Para finalizar se colocan los fondos y se deja reposar.  Hay que revisarla a fondo para ver que no exista ningún tipo de fisura por la que el vino se pueda escapar.

 

El que ha permanecido 13 meses en una barrica de roble americano es nuestro Crianza 2013, entramos en la última semana de su oferta. No dejéis pasar esta oportunidad.

OFERTA CRIANZA 2016